EXPOSICIÓN GIVE ME THE POWER

Egresados del Centro Morelense de las Artes (CMA) y de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, los jóvenes creadores lidian día a día contra el centralismo que ha caracterizado el desarrollo político y cultural del país y las leyes que rigen el mercado del arte.

Además, tienen que enfrentarse a las dificultades propias de la vocación y la formación artística; es decir, a la búsqueda de un lenguaje relacionado con lo personal, el lugar en el que viven y se han formado y la apropiación de técnicas, estilos y temáticas provenientes del llamado mainstream.

Habiendo pasado el portón del hoy Centro Morelense de las Artes del Estado de Morelos, su trayectoria refleja la búsqueda constante de un estilo y un discurso propio. Intuyeron en aquellos días que iban a encontrar algo que los iba a hacer felices; percibieron, en el encuentro de los ideales del arte, una oportunidad, la promesa del rescate de las marañas que hay en el mundo.

El resultado, palpable a lo largo de los años que llevan mostrando en diversos lugares su obra, podría con el tiempo traducirse en los inicios de una “Escuela Morelense de las Artes”, no sólo porque coinciden en intereses, sino porque algunos de ellos son maestros en la propia institución donde se formaron, y han seguido preparándose como curadores y gestores de exposiciones.

Lo que se plantean estos jóvenes es la idea del PODER, manifestado a través de la palabra y la acción en un mundo globalizado, en el que el poder de los medios masivos de comunicación invaden o tergiversan individualidades y necesidades.
Y en última instancia, se plantean también el asunto de las formas de representación de las que echan mano como un poder que no ha sido mencionado hasta este momento, siendo el poder más importante con el que cuenta el artista: el poder de la resistencia y de la subversión. La voluntad de cambiar al mundo es sin duda el poder humano más valioso de todos.

No podemos terminar este texto sin mencionar que el título que le da origen a esta curaduría proviene de una canción que puso de moda el grupo Molotov, presentada a partir de marzo del 97, en el material discográfico ¿Dónde jugarán las niñas?
Para todos los que intervenimos en esta propuesta, tal pieza musical forma parte de la voluntad de resistencia propia de la cultura popular. Al pedir los intérpretes en sus coplas la devolución del poder en dos idiomas, “Give me the power”, viene a condensar la cultura de una época caracterizada por una participación del individuo cada día más activa en la vida política y social del país. Se trata de una consciencia ciudadana que busca la vida democrática desde el ámbito de lo artístico.