MAESTRAS, DISCÍPULAS Y ALEGORÍAS

El tema de esta serie de pinturas proviene del interés de la Mtra. Inda Sáenz en la revisión y rescate de muchas artistas que, desde los años setenta, realizan historiadoras de arte feministas como Linda Nochlin, Griselda Pollock, Whitney Chadwick y Frances Borzello.

La serie comprende copias y paráfrasis de autorretratos de algunas de las más destacadas artistas de los siglos XVI al XX. Además de ser una propuesta conceptual y estética, la serie tiene una intención didáctica. Le interesa que el público en México se aproxime a este vasto y, hasta hace muy poco, desconocido continente de la historia que nos pertenece a todos.

Maestras

El conjunto tiene como eje los autorretratos de artistas como Artemisia Gentileschi, Sofonisba Anguissola, Elizabeth Vigée-Lebrun, Kathe Kollwitz, Natalia Goncharova y María Izquierdo. La selección revela algunos de mis descubrimientos y afinidades; es también un recorrido por la historia de un género: el autorretrato desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Convocarlas al presente "retratándolas" de nuevo, es una manera de reconocerlas como "maestras" es decir, generadoras de estilos, tradiciones y lenguajes que se transmiten a otros/as artistas, en oposición a la idea generalizada de que sólo existen los "grandes maestros” varones.

Discípulas

La legitimación social de un artista se basa en linajes reales o construidos generacional o estilísticamente. En la construcción de dicha legitimación, la historia escrita, las crónicas y los textos de "autoridades" en la materia juegan un papel importante. Pero también hay obras que tratan sobre la transmisión, legitimación y profesionalismo, como aquellas que escenifican el trabajo en el taller de un "maestro" o los autorretratos que constituyen una demostración de las habilidades del artista. En algunas obras que abordan estos temas es posible encontrar una clara asimetría dependiendo del sexo del artista en cuestión.

La representación de “las discípulas" en la pintura es un tema poco estudiado, por ello, la Mtra. Inda Sáenz pone en relieve la manera en que las jóvenes estudiantes anónimas, desde el siglo XVIII y aún hasta mediados del XX, son un tema de artistas reconocidos. Éstos las representan como damas y esforzadas amateurs, haciendo constar que ellas nunca serán verdaderamente "artistas".

Alegorías

En la pintura tradicional, la alegoría encarna una idea en un cuerpo generalmente femenino. Artemisia Gentileschi fue la primera mujer en la historia que se autorretrató como "La Pintura", alterando la retórica y el canon de la visión hegemónica masculina.

La Mtra. Inda Sáenz incluye en la serie dos autorretratos en el género del vanitas (alegoría de la vanidad de la vida), “Vanitas con Némesis y piezas del Museo de Bagdad” y “Vanitas con el pequeño retrato de KaySage”.

Comenzó a copiar los autorretratos por la fascinación que le causaron; como un juego en el que quiso entender a cada artista poniéndose bajo su piel. Copiar recreando una pintura es también una manera de aprender reafirmando una tradición que se basa en el oficio: en el hacer con las manos. Finalmente, creyó que, en medio de la enorme diversidad y falta de referencias del arte contemporáneo, recurrir a la historia y al oficio es una manera de resistir.