LA NATURALEZA HERIDA: MANUEL GONZÁLEZ SERRANO

El artista jalisciense (Lagos de Moreno, 1917), Manuel González Serrano, es conmemorado con la exposición La naturaleza herida. Manuel González Serrano 1917-1960 en el Museo Mural Diego Rivera.

El crítico Luis Cardoza y Aragón lo definió como un surrealista atemporal que murió muy joven a la edad de 43 años

La curaduría estuvo a cargo de María Elena Noval, quien subrayó que, a pesar de que el artista nació 41 años después de Rivera, su obra se inserta en el arte que surge de la Revolución Mexicana.

Se dice que la obra del pintor y dibujante está inscrita en la "otra cara" de la Escuela de Pintura Mexicana. Su producción, escasa, consta de 150 pinturas y unos 500 dibujos.

La obra de González Serrano destaca por su cuidadosa técnica y su particular manera de atrapar la realidad dialogando simultáneamente con lo fantástico. La crítica Raquel Tibol habla de su "poderoso contenido emocional, resultado de una combinación muy propia de fantasía, sensualismo, exuberancia pese a la opulencia formal, a las muy originales simbolizaciones, a la gracilidad de las entrelazadas y sexualizadas formas curvas, su obra siempre proyecta seriedad, melancolía, sentimientos profundos y complejos, y hasta un gran dolor por la miserable debilidad de la condición humana". Revisar cita; parece mal transcrita, pues hay inconexiones…

Su muerte prematura y su vida estuvieron marcadas por muchos episodios de reclusión en hospitales psiquiátricos. Sus experiencias son plasmadas en autorretratos, naturalezas muertas y paisajes que reflejan melancolía y potente emotividad.

Realiza su trabajo de manera autodidacta, sin excluir su atenta información y conocimiento de la pintura de sus contemporáneos, como Roberto Montenegro, Carlos Orozco Romero, María Izquierdo y Juan Soriano.

La muestra permaneció abierta al público hasta el 27 de octubre en el Museo Mural Diego Rivera, en la ciudad de México, posteriormente fue expuesta en el Jardín Borda, en la ciudad de Cuernavaca.